El sector inmobiliario tiembla ante lo que puede venir con la regulación del alquiler.

El sector inmobiliario tiembla ante lo que puede venir con la regulación del alquiler.




Son varias las instituciones financieras (incluso el BCE) las que han advertido de las consecuencias de las subidas de precio de la vivienda y los alquileres en las grandes ciudades de Europa. Ayuntamientos como el de Berlín o Gobiernos como el de la Generalitat de Cataluña están tomando medidas para intentar hacer más asequibles los alquileres, algo que no ha sentado muy bien a los grandes propietarios de vivienda y empieza a causar temor en el sector inmobiliario que teme que esta regulación se extienda.


Sin ir más lejos, en la jornada de este jueves los grandes propietarios de vivienda alemanes se desplomaron en bolsa ante la decisión del Ayuntamiento de Berlín de congelar los precios del alquiler durante cinco años. Deutsche Wohnen cayó un 8,7% y Vonovia un 5,5% mientras que el índice europeo Stoxx Europe Real-Estate fue el peor índice con una caída del 2,4%. 


El consistorio socialdemócrata ha presentado un proyecto de ley en el que se pretende congelar los alquileres durante cinco años empezando desde este mes, una propuesta que cuenta con el apoyo de los Verdes, lo que hace más que posible su aprobación. 


"Una congelación de los alquileres a largo plazo es posiblemente una preocupación más significativa", aseguran en una nota analistas de Morgan Stanley recogidas por Bloomberg. "No solo la probabilidad de que esto sea mayor de lo que parece, esto también podría reducir las valoraciones de capital tanto o incluso más que otras medidas".


En abril de este año se produjo una manifestación de miles de personas que protestaban contra "los especuladores y los tiburones del alquiler". Los organizadores de esta marcha aseguran que llevan años teniendo problemas con los grandes propietarios de vivienda, "sabemos que ellos sólo responden a los accionistas mientras que olvidan a sus inquilinos. No les queremos en nuestra ciudad".


El caso de Cataluña

En España, la comunidad que ha tomado la delantera ha sido Cataluña, el Govern aprobó en mayo un decreto ley de medidas urgentes para contener el precio del alquiler que obligará a que en las "zonas tensas", como la ciudad de Barcelona, las rentas no superen en más del 10% el alquiler medio de la zona e impedirá a los propietarios que actualicen las rentas durante la vigencia del contrato con el Indice de Precios al Consumo (IPC).


El decreto ley afectará sólo a los nuevos contratos, y obliga a que las rentas se actualicen según el Índice de Garantía de Competitividad (IGC), un indicador que compara la variación de la inflación española respecto de al resto de la zona euro. Por ejemplo, el IGC ha sido negativo en todos los meses de los últimos cuatro años, lo que no provocaría una bajada de la renta cuando correspondiera revisarla, pero sí su congelación.


Según explican desde el portal Idealista el propietario que quiera poner en alquiler su piso en Barcelona podrá averiguar cuál es el precio recomendado por la Generalitat de Cataluña, a través del índice de referencia de precios de alquiler. Una vez dentro de la herramienta, el usuario deberá especificar la calle y el número donde se encuentra la vivienda, los metros cuadrados, calificación energética, la planta que ocupa el piso, si tiene ascensor o parking, y si está en muy buenas condiciones, necesita una reforma o está en malas condiciones.

De este modo, el IGC otorga tres precios de los que se tendrá que tomar como referencia el del medio. A ese precio, el arrendador podría sumar hasta un 10% adicional. 

Este tipo de regulación podría afectar al funcionamiento del mercado del alquiler y limitar la rentabilidad de los grandes propietarios. Si el precio de la vivienda sigue subiendo y los alquileres se topan, la rentabilidad por cada vivienda alquilada será inferior.


También Portugal

Portugal también se dispone a estrenar un nuevo programa de 'alquiler accesible' cuyas reglas, divulgadas hoy, limitan a los 600 euros los estudios en Lisboa, donde la presión turística y el incremento del valor del mercado ha provocado el éxodo de muchos residentes a la periferia.

El plan, que entrará en vigor el próximo 1 de julio, impone límites diferentes en función de la zona del país en el que se encuentre el inmueble y su tamaño.


Así, Lisboa, donde se registrarán los precios más elevados de la 'renta accesible', los arrendadores que se adhieran a este programa podrán cobrar hasta 600 euros por un estudio de un único ambiente, idéntica cantidad al salario mínimo del país.

Mientras, habrá un límite de 900 euros por un piso de una habitación o hasta 1.150 por una casa de dos.


La mayor cantidad, según recoge hoy el Diário de la República (equivalente al español Boletín Oficial del Estado) serán los 1.375 euros que podrá costar el alquiler de viviendas de tres habitaciones, de 1.550 en las de cuatro y de 1.700 en las de cinco.


Fuente: ElEconomista